EL W.C. EN LA ANTIGUA ROMA

letrina11

Mientras, las clases más humildes que vivían aglomeradas en las insulae disponían de tinajas a modo de orinales, alojadas en el hueco de la escalera de la planta baja, o una fosa, que se empleaba para hacer las necesidades de sus vecinos.

Los más cívicos vertían las heces de sus orinales en las tinajas  ; los más incivilizados las arrojaban directamente a la calle.

Para evitar el hedor pestilenteque emanaban, las fosas se limpiaban de manera periódica.

Las letrinas o retretes se conectaban con un canal que conducía los desechos a la red de alcantarillado en las ciudades que disponían de ella.

letrinas-31-e1349424054541

La alternativa era depositar los desperdicios cerca de las fuente públicas, donde el agua corría y se encargaba de arrastrar los detritus.

Las letrinas ocupaban un espacio cercano a la cocina en el interior de las casas, muy cerca del fregadero y del fuego donde se guisaba; de esta forma, el agua que sobraba de fregar y baldear la cocina desaguaba la letrina y conducía la suciedad directamente a la calle.

 

En la mayoría de las letrina los romanos solían disponer de esas esponjas marinasinsertadas en mangos de madera que se utilizaban para lavarse las partesdespués de colmar las necesidades fecales, a falta de papel higiénico.

Asimismo, en el centro de la sala, una fuente permitía ellavado de manos.

letrina41

Solía abonarse una pequeña cantidad de dinero por su uso con el fin de mantenimiento y limpieza de las instalaciones, así como también para pagar el sueldo de los foricarium conductores. De tal guisa se convertía en un espacio de encuentro social, donde los romanos se citaban y departían un rato.

Algunas curiosidades:

  • Los romanos que acudían alas letrinas públicas conesclavos les hacían sentarse primero en la bancada para que la piedra se calentara y estuviera confortable cuando llegara el turno del amo.
  • Durante las campañas bélicas, los legionarios, al no disponer de letrinas exclusivas en los campamentos donde se instalaban, excavaban zanjas para defecar, lo que se convertía en un foco de infecciones, o bien buscaban un arroyo o riachuelo próximo para, después de surcar un pequeño canal y desviar parte de la corriente hacia su emplazamiento, poderse asear.

Pese a que no se conservan demasiados restos arqueológicos relacionados, se calcula que Roma llegó a contar con 144 letrinas en el siglo IV de nuestra era.

letrinas-011

About these ads

Imagen

3 comentarios (+¿añadir los tuyos?)

  1. casasgredos
    sep 16, 2013 @ 11:53:50

    Muy buen post, enhorabuena, esta curioso conocer estas cosas que forma parte de la historia.

    Responder

Deja un comentario

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Contacto

955 433 034
info@grupoedutravel.com

Viajer@s

  • 9,242
Follow Grupo Edutravel Viajes on WordPress.com
Seguir

Recibe cada nueva publicación en tu buzón de correo electrónico.

Únete a otros 1.109 seguidores